Mujeres ganan terreno en la Construcción: Presencia femenina crece progresivamente

tn_9Hace dos décadas, el sector construcción parecía estar reservado solo para hombres. Hoy el escenario ha cambiado, la presencia femenina se incrementa de forma paulatina en los distintos niveles de esta significativa industria, registrándose un 60% de incremento en la contratación de mujeres desde 2010, según estudios del Instituto Nacional de Estadísticas.

Mujer, madre, esposa y abuela. Ana María Bertetti es una de las primeras egresadas de la carrera de Construcción Civil de la desaparecida Universidad Técnica de Chile, con sede en Temuco. Tiene 38 años de experiencia como profesional y es una de las pocas en el país que trabaja en terreno en las obras.

“He desarrollado la mayor parte de mi carrera en terreno, porque me apasiona el contacto con la gente, estar pensando en solucionar problemas, me encanta  la diversidad de este rubro, todos los días son distintos, un día podemos estar levantando una escuela y al mes siguiente podemos estar construyendo un condominio”, dice esta profesional que se ha desempeñado en empresas privadas, públicas y propias, comenzando en Socovesa su vida laboral, luego en el Servicio de Impuestos Internos en Santiago, posteriormente en la empresa Juan Carlos Ruiz y hoy en la empresa Artigas y Allaire, de la cual es socia hace 18 años.

Ana María es parte del porcentaje nacional de mujeres que se han insertado en este ámbito tradicionalmente asociado a la masculinidad. No exenta de algunas situaciones incómodas por su condición de mujer, su carácter fuerte y visión panorámica le han permitido desarrollarse con éxito en este rubro, que ella califica en general como un sector abierto al acceso de mujeres en toda la cadena de la producción.

Más participación en el sector público

El presidente del Colegio de Constructores Civiles, Enrique Vallette, señala que al menos en el gremio que preside se evidencia un incremento significativo de mujeres, las que actualmente se desempeñan en el sector público principalmente. “Vivienda y Urbanismo, sector Vial y Transporte, además de Municipios, son plazas de trabajo donde las mujeres se han establecido con propiedad”, dice el dirigente, quien reconoce que en el sector privado ese acceso ha sido un poco más lento.

En las universidades también se evidencia un aumento en el ingreso de mujeres a estas carreras. El director de Ingeniería en Construcción de la Universidad de La Frontera, Leonardo Lleuful, indica que en 2015 se incrementó un 38% el ingreso de mujeres a dicha carrera. La directora de Admisión y Registros Académicos de la Universidad Católica de Temuco, Lorena Mora, también ha visto un aumento de mujeres en Ingeniería en Obras Civiles, con un 20,9% en 2015 y un 28,9 en 2016.

Pero sin duda, la participación de la mujer en este significativo sector económico no solo se restringe a la profesión de constructor civil, sino que a todo un abanico de funciones atingentes a esta área. Hoy las mujeres irrumpen en cargos gerenciales, en prevención de riesgos, como contratistas, administradoras de inmobiliarias, vendedoras en distribuidoras, obreras de distintos oficios, entre muchas funciones más.

Un sector lleno de oportunidades

La directora regional del Servicio Nacional de la Mujer, Bárbara Eytel, destaca que este es un sector estratégico para la economía del país y, como tal, es importante seguir abriendo puertas para las mujeres, “considerando que en esta región tenemos casi un 40% de jefatura de hogar femenina”, indica la directora. En ese sentido, señala que como Sernam desarrollan programas que permitan insertar a las mujeres no solo en labores de aseo dentro de la construcción, como era tradicional, sino prepararlas también en oficios relacionados a este sector.

“Nosotros trabajamos con jefas de hogar que han logrado capacitarse en distintos oficios, tenemos ejemplos de mujeres que trabajan en revestimientos, en terminaciones, en carpintería, contabilidad, con resultados muy positivos. Hoy el trabajo de la mujer en estos ámbitos es muy valorado, por su responsabilidad, dedicación y minuciosidad con la que laboran. Tenemos casos de mujeres que han comenzado con las típicas labores de aseo en la construcción y hoy son contratistas”, dice la directora.

María Antonieta Villablanca es el ejemplo vivo. Sus ganas de salir adelante la obligaron a buscar alternativas para mantener a sus tres hijos. “Me vi sola con mis niños, sin recursos para lo básico, entonces fue un tema de sobrevivencia”, cuenta esta contratista que hoy trabaja para la Universidad de La Frontera.

Comenzó hace 15 años, primero limpiando vidrios y haciendo aseo en forma independiente. Luego se le ocurrió ofrecer el servicio de limpieza en el ámbito de la construcción. “En ese tiempo estaban haciendo la remodelación de Ferrocarriles y pensé que había tantos vidrios que limpiar allí. Me fui caminando hasta la Estación y hablé con un cuidador que me sugirió contactar al constructor. Mi situación económica era desesperada, así que le pedí la oportunidad de trabajar. Pese a que no obtuve grandes ganancias, esa oportunidad me dio la seguridad y confianza de que podía hacer las cosas bien”.

A continuación comenzó puerta a puerta ofreciendo sus servicios en empresas y poco a poco creció como emprendedora en el rubro, siempre resguardando la calidad del servicio. Le costó formar un buen equipo de trabajadores, también tuvo que luchar contra los prejuicios que muchas veces deben sortear las mujeres. Se capacitó y con orgullo señala que hoy es respetada en el área.

Y es que las mujeres también han ido comprendiendo que estos espacios laborales culturalmente masculinizados son mejor pagados y, por lo tanto, “las brechas salariales aquí disminuyen”, comenta nuevamente la directora del Sernam, Barbara Eytel. De hecho, el informe del Instituto Nacional de Estadísticas de 2015, sobre mujeres y mercado laboral, indica que los sectores de Suministro de Electricidad, Gas y Agua y Construcción son las ramas en donde las mujeres perciben los mayores ingresos medios mensuales ($1.372.390).

Mirada amplia y énfasis en el usuario

La experiencia de Cristine Werth, administrativa de la constructora Schiele y Werth ratifica este abanico de labores y oportunidades para las mujeres. Ella se desempeña hace casi 10 años en la empresa que gerencia su padre y que tiene 40 años de existencia en la región. “Aunque los equipos están conformados por más hombres que mujeres”, cuenta Cristine, “los cargos directivos son mayoritariamente femeninos en esta empresa”.

Cristine coincide con Ana María Bertetti en que este un medio muy abierto al acceso de mujeres, donde se valora el aporte femenino, especialmente porque manejan una mirada amplia sobre la construcción. “Por razones culturales las mujeres siempre estamos preocupadas de todos los detalles, esa multifuncionalidad es beneficiosa en esta área, tenemos la capacidad de ponernos en el lugar del usuario, lo que facilita llegar a soluciones óptimas para los proyectos inmobiliarios. Buscamos que las construcciones sean realmente cómodas para los clientes, por ejemplo, si están comprando una vivienda en la que pasarán muchos años, entonces cualquier persona espera que su hogar sea confortable y los suficientemente acogedor como para querer estar allí”, explica Cristine.

Agrega que su empresa por ejemplo ha tenido muchas oportunidades de expandirse a otras regiones del país, sin embargo, ese desafío no está contemplado en sus proyecciones, ya que apuntan a ofrecer calidad antes que cantidad. Esa mirada, opina Cristine, son muy asociadas a patrones culturales femeninos.

Bertetti señala que, en su experiencia, las mujeres han sabido manejar un aspecto importante que requiere cualquier trabajo de cualquier sector, que es cuidar las relaciones interpersonales y poner atención en el trato con la gente, pero sin mitigar la autoridad cuando se requiere.

A juicio de Marianella Figueroa, prevencionista de riesgos, con experiencia desde el 2010 en el rubro de la Construcción, las mujeres han logrado posicionarse en este mercado y son muy bien evaluadas. “El aporte de la mujer es inmenso, el compromiso, la responsabilidad, la capacidad de conciliar, el ejemplo de vida de las mujeres, la energía que proyectan, pues no terminan de trabajar luego de llegar a casa, son aportes particulares en esta área”.

Marianella  tiene experiencia en obras viales, participando por ejemplo en la doble vía de Recabarren, también en Purén – Lumaco, entre otras. Posteriormente en 2015 ingresa al proyecto de construcción de la PDI a cargo de la empresa constructora Digua, donde interactúa con alrededor de 280 trabajadores. Si bien cree que es un ámbito abierto, dice que es un sector en el que hay que tener mucho carácter.

Por su parte, el presidente del Colegio de Constructores Civiles destaca la minuciosidad asociada tradicionalmente a las mujeres. “Esa minuciosidad es fundamental no solo para el éxito de una obra, sino también en todas las funciones relacionadas al ámbito, por ejemplo, en inspecciones, prevención de riesgos, en venta en inmobiliarias, en distribuidoras, en administración en el sector público en trabajos de terminaciones y toda la amplia gama de labores atingentes, en las que las mujeres aportan sus talentos culturales y naturales”.

Lo mismo opina el académico Leonardo Lleiful, quien permanentemente recibe los informes de las prácticas profesionales, donde las estudiantes muestran excelentes calificaciones y destacan por ser ordenadas, puntuales y responsables.

Incentivar la participación

Tanto el interés de las féminas por este interesante rubro, como sus cualidades naturales y profesionales, han ido marcando camino para que hoy sea natural ver cada vez más mujeres en toda la cadena de la construcción. Representantes de los sectores consultados opinan que la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) debe tomar un rol preponderante en este tema.

Lleuful, quien además preside la Comisión Educación-Empresa de la CChC, opina que desde ese frente se pueden generar iniciativas que permitan divulgar el aporte de la mujer en este rubro, especialmente en las casas de estudios superiores y en los Centros de Formación Técnica para que estas mismas instituciones puedan difundir estas carreras como alternativas reales y con altas expectativas para las mujeres.

Asimismo la directora del Sernam, Barabra Eytel, hizo hincapié en generar lazos con la Cámara. “Este es un sector que genera trabajos de mejor calidad y mejor remunerados. Me parece oportuno propiciar alianzas con la Cámara Chilena de la Construcción, en el sentido de ir sensibilizando también al sector masculino respecto a que los espacios laborales deben ser compartidos”, dice Eytel, considerando que hombres y mujeres tienen capacidades para diversos oficios que en definitiva benefician el desarrollo de todo el país.